Puestos de comida de todo tipo, carnitas, gelatinas, quesadillas y jugos resultan de gran ayuda para las personas que lo más buscan es poder ahorrar un poco.
Andrea Casco
El Parque de San José se convierte en un refugio para las familias que esperan noticias de algún familiar que están hospitalizados en el nosocomio que lleva el mismo nombre.
Al mismo tiempo, y por difícil que parezca debido a la pena y a la preocupación, este lugar también se convierte en un restaurante itinerante.
Puestos de comida de todo tipo, carnitas, gelatinas, quesadillas y jugos resultan de gran ayuda para las personas que lo más buscan es poder ahorrar un poco.
Por difícil que parezca, este lugar también se convierte en un restaurante itinerante. Puestos de comida de todo tipo, carnitas, gelatinas, quesadillas y jugos les pueden reflejar un ahorro de hasta 45 pesos, diarios.
Pareciera poco, pero un alimento en ese parque puede disminuir de precio entre 8 y 10 pesos, en comparación a un establecimiento; al día, puede representar un ahorro de 45 pesos.
Si bien en muchas ocasiones el comercio informal puede representar un problema, para algunas personas representan un gran método de ahorro para quienes atraviesan por una gran pena.