Un caso ejemplar es el de Liliana. Practica atletismo, y ha participado en carreras de 5 km en los municipios de El Seco, Atlixco y hasta otros estados como Tlaxcala, en las que ha quedado en los primeros lugares.
Andrea Casco
Liliana afronta un mundo que no está diseñado para ella. Es una mujer de talla baja, y además tiene una discapacidad visual.
Mide 1 metro con 20 centímetros. Desde su nacimiento fue diagnosticada con ceguera; sin embargo, asegura realizar actividades como cualquier otra persona, aunque claro hay ciertas cosas que representan un mayor esfuerzo para ella.
Ejemplificó que no podría lavar los trastes sin ayuda de un banco, que permite que el lavadero esté a su alcance.
Liliana no tiene límites. Practica atletismo, y ha participado en carreras de 5 km en los municipios de El Seco, Atlixco y hasta otros estados como Tlaxcala, en las que ha quedado en los primeros lugares.
Su familia es su principal apoyo y motivación: su tía y primos son sus ojos, como lo asegura, la acompañan porque aunque es independiente reconoce que la ciudad es complicada para personas como ella.