Los menores de edad disfrutaron por varias horas en la alberca de los patios, mientras que los grandes aprovecharon para jugar voleibol en el patio.
Miriam Espinoza
Para mantener la tradición del Sábado de Gloria sin desperdiciar agua, familias optaron por colocar albercas inflables en casa.
Consideran que es una forma de ser responsables en el cuidado del agua, para disfrutar la tradición sin cometer faltas administrativas.
Los menores de edad disfrutaron por varias horas en la alberca de los patios, mientras que los grandes aprovecharon para jugar voleibol en el patio.
Los adultos prepararon cemitas para degustar en familia.
Comentan que al terminar de usar las albercas, pueden reutilizar el agua para regar los jardines, lavar los automóviles y hasta lavar el patio.