Quienes lo hicieron en su momento pero luego no próspero la relación, reconocen que no volverían a tatuarse el nombre de alguna pareja u esposa.
David Portillo
Tatuarse el nombre de una pareja puede significar lealtad y amor; sin embargo, para algunas personas no resulta una idea tan atractiva el marcar una parte de su cuerpo de manera permanente.
Quienes lo hicieron en su momento pero luego no próspero la relación, reconocen que no volverían a tatuarse el nombre de alguna pareja u esposa.
También hay mujeres quienes no descartan plasmar en su piel de manera permanente el nombre de su esposo, como la señora Mayra, quien lleva marcado el amor infinito de sus tres hijas, y con su cónyuge lleva 18 años de relación.