Lo más significativo es que este proyecto ya incluye y emplea a otras dos personas más; además, buscan comprar la materia prima directamente con los campesinos, aunque eso represente también algunas dificultades.
Andrea Casco
La pandemia de Coronavirus hizo que Nora y Adriana pasaran de la docencia a la cocina. No imaginaron que iniciarían un negocio de producción de salsas, que después de algunos meses, se convertiría en su principal fuente de ingreso.
Comenzaron con este proyecto desde el mes de abril de 2021, y hoy en día producen 600 frascos con dicho producto a la semana.
Cocinan las salsas los días lunes y jueves, pero las distribuyen cada martes, miércoles, viernes y hasta los sábados. Cada frasco cuesta entre 15 y 22 pesos.
Lograron deleitar a sus clientes la siguiente variedad de sabores:
Chiltenpín
Macha con pepita
Macha
Árbol
Árbol con cacahuate
Árbol con anjololí
Lo más significativo es que este proyecto ya incluye y emplea a otras dos personas más, quienes se encargan de la distribución; además, Nora y Adriana buscan comprar la materia prima directamente con los campesinos, aunque eso represente también algunas dificultades.
Todo el proceso es 100 por ciento artesanal, desde cocinar en casa, envasar, etiquetar y el manejo en redes, también lo hacen ellas.
Recientemente mandaron una muestra de cada una de sus salsas a un laboratorio para obtener el valor nutricional.