Las historias de cada uno de los residentes es única, aunque se trate de una alternativa para el cuidado y atención de los adultos mayores, la mayoría de ellos llegaron por abandono.
Andrea Casco
En medio de la pandemia de Coronavirus, hay actividades, dependencias, organizaciones y establecimientos que no pueden parar, y los asilos son un claro ejemplo de ello.
Las últimas cifras del INEGI señalan que en México existen 819 asilos y otras residencias para el cuidado del adultos mayores; 85 por ciento corresponden al sector privado, y 15 por ciento al sector público.
Las historias de cada uno de los residentes es única, aunque se trate de una alternativa para el cuidado y atención de los adultos mayores, la mayoría de ellos llegaron por abandono.
Por ejemplo, en el asilo de cáritas de las 52 personas residentes solo 5 tienen contacto con familiares.
Para su atención se requieren de 28 personas, quienes se ocupan del servicio de:
- Enfermería
- Limpieza
- Auxiliares de cocina
- Cuidados paliativos
- Bañeros
- Mantenimiento
A diferencia de lo que se piensa, aquí las personas no llegan a morir; más bien, a vivir haciendo alusión a la frase de Miguel de Unamuno: “Jamás un hombre es demasiado viejo para recomenzar su vida”.